Plagiar, según lo define el Diccionario de La Real Academia Española es “copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias” dándonos a entender que plagiar es algo que puede ocurrir frecuentemente, ya sea por accidente, falta de información o porque sencillamente queremos copiar las ideas de otros.

Estamos en una era de la información en la cual, tenemos libros, revistas y cantidades de documentos similares en la internet a los cuales casi todos tenemos acceso, podemos utilizarlos para apoyar una investigación, para fortalecer nuestros conocimientos, para apoyar una idea o como elemento de consulta; el problema es cuando aquello que encontramos lo escribimos en un texto o lo decimos a través de cualquier medio de comunicación sin citar el origen, la fuente o el autor de aquellas ideas documentadas, es allí donde se hace plagio.

http://lastresyuncuarto.files.wordpress.com/2012/02/plagio.gif


Cuando hablamos del plagio de la propiedad intelectual, de acuerdo a Arce (2009) encontramos el plagio a los derechos de autor y la propiedad industrial, es decir que se puede cometer plagio cuando utilizamos una idea como propia sin acreditar a la verdadera fuente, en el caso de novelas, arte, arquitectura, inventos, patentes, dibujos,  logos y marcas comerciales, música y demás.
En el caso de la presentación de trabajos escritos, ya sea monografías, tesis, ensayos, mapas conceptuales, criticas, artículos de opinión…etc., se presenta más constantemente el plagio, desde los trabajos  que presentan los estudiantes en las instituciones de educación básica y media, hasta técnica y superior. “Muchos estudiantes utilizan internet como una enciclopedia de 3.000 millones de páginas listas para copiar y pegar. Recibimos unos 20.000 ensayos diarios y el 30% de ellos tienen niveles significativos de plagio” (Barrie, citado por Arce; 2009).
Una obra, que no sea plagio, implica que es propia, y que de cierto modo no ha sido copia o extracto de otra, pero como en muchos casos, el nacimiento de una obra procede a la inspiración o ideas de otra, implica que la obra puede ser original, siempre y cuando las ideas que no son propias sino de fuentes consultadas, se citen. En el caso de los textos, nacen muchas organizaciones que empiezan a determinar reglas y normas para respetar los derechos de autor en los trabajos escritos, como por ejemplo las normas APA.
Plagiar es un delito:
“El plagio implica un agravio a los derechos de autor: en ocasiones viola el derecho económico del autor; siempre afrenta al derecho moral de autor y, dentro del mismo, principalmente el derecho a la paternidad de la obra original. En muchos casos de plagio, para disimularlo se modifica de uno u otro modo aquello que se copia, y se verifica así también un agravio a otro derecho derivado del derecho moral de autor: el derecho del autor a la integridad de su obra.” (Toller, 2011)
Es esencial generar una cultura ética con respecto a la presentación de trabajos escritos e inclusive de otro tipo de obras científicas, literarias o artísticas, pues así se aprende a respetar las ideas propias y de los demás, a tener una mirada más profunda a la hora de hablar sobre un tema en especifico en donde tengamos que hacer alguna consulta esencial en diferentes obras, siendo así, entendemos que plagiar es una acción inadecuada, y que tampoco estaríamos contentos si encontráramos algo de nuestra propiedad, en lo cual no nos acrediten como el origen de dicha idea.
Referencias